INSECTICIDA ORGANICO A BASE DE NEEN-2
pluvial o de
lluvias irregularmente distribuidas se necesitan riegos que deben suministrarse
en las épocas más oportunas.
Suelo
Martínez y Tico
(1997) dicen que el maíz prefiere los suelos arcillo-silíceos. No obstante se adapta bien a distintos
suelos que estén bien trabajados y debidamente abonados. Torregrosa (1997)
afirma que, para obtener una buena cosecha, el maíz debe cultivarse en suelos
fértiles, bien drenados y relativamente livianos, los cuales han de ararse y
rastrarse anticipadamente, para que las semillas encuentren una cama mullida,
suelta y libre de terrones. Esto garantiza una buena germinación y normal crecimiento
de las plántulas. El maíz es muy sensible a los suelos mal aireados.
Agua
Galarza (1996)
indica que los riegos deben permitir que el suelo esté en un estado perfecto de
humedad de tempero. Si el suelo sufre sequedad da lugar a un embastecimiento de
los tejidos y por tanto, a una pérdida de calidad. Cuando está en las primeras
fases de su desarrollo el riego debe ser abundante y regular, ya que la
plántula debe tener un crecimiento continuo. Se puede regar tanto por gravedad
como por riego localizado. En todo su ciclo este cultivo sufre estrés si hay
escasez de agua en el suelo.
Manejo del cultivo
Siembra
Según Galarza
(1996), la época de siembra más oportuna en la sierra ecuatoriana, es entre la
segunda quincena de septiembre y la primera de noviembre con el advenimiento de
las lluvias.
Para Caviedes
(1998) la época más conveniente para la siembra de maíz es el período
comprendido entre el 15 de septiembre y el 15 de noviembre. Cabe indicar además
que la época de siembra depende o varía también de acuerdo a la variedad de
maíz seleccionada para la siembra y la localidad o zona principalmente en que
se cultive.
Distancias de siembra
Galarza (1996)
menciona que, deberán sembrarse dos semillas por cada golpe o sitio, a una
distancia mínima de 25 cm y entre surcos a 80 cm, los cuales deberán realizarse
en sentido contrario a la pendiente.
Sobre el mismo
tema Sánchez (1997) argumenta que, la siembra en la zona andina maicera,
generalmente es a mano, depositando una semilla por sitio, separadas entre si
25 y 30 cm, es recomendable mantener una distancia de 90 cm entre hileras.
Caviedes (1998)
manifiesta que, la distancia de siembra es de 80 cm entre surcos, por 25 cm
entre plantas y una semilla por sitio, ó 50 cm entre plantas y dos semillas por
sitio.
Deshierbas y aporques
Sánchez (1997)
recomienda que, en el caso de no utilizar herbicidas, el cultivo debe
mantenerse limpio mediante deshierbas manuales, cuyo número dependerá de la
cantidad de malezas existentes en el terreno. La labor del medio aporque dice
que es necesaria para el cultivo, ya que permite un mejor anclaje y desarrollo
de las plantas; esta labor se realizó, cuando las plantas tengan de 20 a 30 cm
de altura, conjuntamente con la aplicación de la Urea. El aporque completa el desarrollo
de la planta, ya que le permite desarrollar completamente su sistema radicular
y aprovechar al máximo los nutrientes del medio, esta labor se la realizará
manualmente. Canahua (1998) expresa que, a los 90 días se realiza el primer
aporque, a los 120 días el segundo, además se realiza una tercera labor de
aporque al cosechar el cultivo mayor.
Abonadura
Según Galarza
(1996) la cantidad y fórmula del fertilizante difiere de un suelo a otro, por
lo que es necesario realizar el análisis de suelo con anticipación a la
siembra, para conocer la dosis de fertilizante más conveniente. Además indica
que la mayoría de los suelos de la sierra ecuatoriana tienen bajo contenido de
nitrógeno, fósforo y alto de potasio.
Caviedes (1998)
considera que, para realizar una buena y adecuada fertilización es necesario
realizar el análisis de suelo por lo menos dos meses antes de la siembra. En
caso de que el análisis muestre contenidos bajos o medios de nitrógeno, fósforo
y altos de potasio, puede aplicarse tres sacos de 50 kg de 18-46-00 por
hectárea al momento de la siembra y dos sacos de 50 kg de Urea por hectárea en
banda a los 45 días después de la siembra.
Riego
Torregrosa
(1997) señala que, el maíz utiliza para su normal crecimiento de 600 a 800 mm
de agua, por lo que los riegos se deben suministrar oportunamente; se aplicará
el método de riego gravitacional, el cual se realizará cada ocho días
disminuyendo a cada quince días en las últimas etapas del cultivo.
Plagas y enfermedades
Entre las
plagas que presenta el cultivo de maíz, Andrade (1999); Garcés (1996) y Galarza
(1996) mencionan las siguientes: gusano cogollero Spodoptera frugiperda,
gusano trozador Agrotis ypsilon, gusano de la mosca del choclo Helicoverna
sp., Gusano del choclo o gusano de la mazorca Heliotis sp.
Los mismos
autores anteriormente citados, señalan que las principales enfermedades en el
cultivo de maíz son: Carbón o tizón del maíz Ustilago maydis,
Podredumbre del tallo Diploidia zoae, Tizón de las hojas Helminthosporium
maydis, Roya del maíz Puccinia sorghi.
Cosecha
Galarza (1996)
indica que, la cosecha del maíz debe realizarse cuando el grano está
suficientemente seco. Una sementera de maíz lista para la cosecha presenta
todas las plantas de un color amarillento, el color de los pelos de un color
café oscuro, el grano resiste a la penetración de la uña, entre otras
características.
Sánchez (1997)
manifiesta que, ésta labor en nuestro medio generalmente es manual y recomienda
realizarla cuando el maíz ha llegado a su madurez fisiológica (máximo peso
seco), a fin de evitar el deterioro en el campo por acción de lluvias o ataques
de insectos.
El gusano cogollero
Según Ángulo
(2000), el gusano cogollero es la larva de la mariposa nocturna Spodoptera
frugiperda, que ataca principalmente maíz.
Clasificación
taxonómica
La
clasificación taxonómica del gusano cogollero es la siguiente (Ángulo, 2000):
Reino: Animal
Phylum: Artrópoda
Subphylum: mandibulata
Clase: Insecta
Subclase: Endopterigota
División: Pterigota
Orden: Lepidoptera
Suborden: Frenatae
Súper familia: Noctuidae
Familia: Noctuidae
Subfamilia: AmphIpyirinae
Tribu: Prodeniu
Género: Spodoptera
Especie: Frugiperda
Importancia
El gusano
cogollero es considerado como una de las plagas más importantes del maíz en las
regiones tropicales y subtropicales de América. En diversas entidades del país
se han registrado pérdidas causadas por este insecto que van desde 13 hasta
60%. Los daños más serios corresponden a las zonas temporales de regiones
tropicales y subtropicales. Su distribución es muy amplia, ocurre en todas las
zonas productoras de maíz. Además de maíz este insecto puede afectar otras
gramíneas como sorgo, arroz, pastos, algunas leguminosas como frijol, soya y
cacahuate y cultivos hortícolas como papa, cebolla, pepino, col y camote
(Yánez, 2007).
Características
generales de Spodoptera frugiperda
Presenta
dimorfismo sexual, las características distintivas del macho son: expansión
alar de 32 a 35 mm; longitud corporal de 20 a 30 mm; siendo las alas anteriores
pardo-grisáceas con algunas pequeñas manchas violáceas con diferente tonalidad,
en la región apical de estas se encuentra una ancha blanquecina notoria,
orbicular tiene pequeñas manchas diagonales, una bifurcación poco visible que
se extiende a través de la vena costal bajo la mancha reniforme; la línea
subterminal parte del margen la cual tiene contrastes gris pardo y gris
azulado. Las alas posteriores no presentan tintes ni venación coloreada, siendo
más bien blanquecina, las hembras tienen una expansión alar que va de los 25 a
40 mm, faltándole la marca diagonal prominente en las anteriores que son poca
agudas, grisáceas, no presentan contrastes; la mancha orbicular es poco
visible; la línea postmedial doble y fácilmente vista (Ortiz, 2010).
Los huevecillos
son grisáceos, semiglobulares, algo afilados en sus polos. En cuanto a las
larvas recién emergidas tiene su cuerpo blanquecino vidrioso, pero la cabeza y
el dorso del primer segmento torácico negro intenso, las larvas de los primeros
estadios II, III y IV son pardos grisáceo en el dorso y verde en el lado
ventral, sobre el dorso y la parte superior de los costados tienen tres líneas
blancas cada una con una hilera de pelos blancos amarillentos que se disponen
longitudinalmente, sobre cada segmento del cuerpo aparecen cuatro manchas
negras vistas desde arriba ofrecen la forma de un trapecio isósceles; además
tiene una "Y" invertida en la parte frontal de la cabeza y es de
color blanco, la pupa es de color pardo rojizo y tiene una longitud de 17 a 20
mm (Ángulo, 2000).
Ciclo biológico del
Cogollero.

Según Ángulo
(2000), el cogollero o Spodoptera frugiperda durante su vida pasa por
diferentes etapas. Estas etapas son:
Huevo o postura
Individualmente
son de forma globosa, con estrías radiales, de color rosado pálido que se torna
gris a medida que se aproxima la eclosión. Las hembras depositan los huevos
corrientemente durante las primeras horas de la noche, tanto en el haz como en
el envés de las hojas, estos son puestos en varios grupos o masas cubiertas por
segregaciones del aparato bucal y escamas de su cuerpo que sirven como
protección contra algunos enemigos naturales o factores ambientales adversos.
Larva o gusano
Las larvas al
nacer se alimentan del coreon, más tarde se trasladan a diferentes partes de la
planta o a las vecinas, evitando así la competencia por el alimento y el
canibalismo. Su color varía según el alimento pero en general son oscuras con
tres rayas pálidas estrechas y longitudinales; en el dorso se distingue una
banda negruzca más ancha hacia el costado y otra parecida pero amarillenta más
abajo, en la frente de la cabeza se distingue una "Y" blanca
invertida
Las larvas
pasan por 6 ó 7 estadíos o mudas, siendo de mayor importancia para tomar las
medidas de control los dos primeros; en el primero estas miden hasta 2-3
milímetros y la cabeza es negra completamente, el segundo mide de 4-10
milímetros y la cabeza es carmelita claro; las larvas pueden alcanzar hasta 35
milímetros en su último estadío. A partir del tercer estadío se introducen en
el cogollo, haciendo perforaciones que son apreciados cuando la hoja se abre o
desenvuelve.
Pupa
Son de color
caoba y miden 14 a 17 milímetros de longitud, con su extremo abdominal
(cremaster) terminando en 2 espinas o ganchos. en forma de "U"
invertida. Esta fase se desarrolla en el suelo y el insecto está en reposo
hasta los 8 a 10 días en que emerge el adulto o mariposa.
Adulto o mariposa
La mariposa
vuela con facilidad durante la noche, siendo atraída por la luz; es de
coloración gris oscura, las hembras tienen alas traseras de color blancuzco,
mientras que los machos tienen arabescos o figuras irregulares llamativas en
las alas delanteras, y las traseras son blancas. En reposo doblan sus alas
sobre el cuerpo, formando un ángulo agudo que permite la observación de una
prominencia ubicada en el tórax. Permanecen escondidas dentro de las hojarascas,
entre las malezas, o en otros sitios sombreados durante el día y son activas al
atardecer o durante la noche cuando son capaces de desplazarse a varios
kilómetros de distancia, especialmente cuando soplan vientos fuertes.
Daños que ocasiona a
la planta
El cogollero
hace raspaduras sobre las partes tiernas de las hojas, que posteriormente
aparecen como pequeñas áreas translúcidas; una vez que la larva alcanza cierto
desarrollo, empieza a comer follaje perfectamente en el cogollo que al
desplegarse, las hojas muestran una hilera regular de perforaciones a través de
la lámina o bien áreas alargadas comidas. En esta fase es característico
observar los excrementos de la larva en forma de aserrín (Ortiz, 2010).
El Neem
El neem,
conocido por su pronunciación inglesa “nim” es un árbol que mide de cuatro o
cinco metros de altura, con hojas pequeñas de color verde intenso, frutos 9
arracimados de forma cónica y de color amarillo, que destacan entre el follaje.
Por su belleza y originalidad se utiliza como árbol de tipo ornamental. Procede
de la India, su nombre científico es Azadirachta indica A. Jus y pertenece a la
familia Meliaceae (Gonzalez, 2002).
Dos son los
únicos enemigos naturales del neem: el chapulín o langosta (Acrididae,Orthoptera)
al que le gusta comer los brotes tiernos, donde todavía no se acumula
suficiente insecticida como para acabar con un insecto tan grande. Y el zompopo
(Atta sp, Hymenoptera), que se lleva las hojas a los hormigueros para producir
con la fermentación de ellas y de otras hojas los hongos que les sirven de
alimento.
Como no come
las hojas, no sufre los efectos de su veneno. Para enfrentar ambas plagas se
utilizan procedimientos mecánicos para ahuyentar a los insectos o dificultar su
acceso al árbol. El neem produce dos cosechas al año: la primera y más
importante, de junio a agosto y la segunda, entre diciembre y enero (Paz,
1997). El neem soporta la sequía, ayuda a controlar la erosión de los suelos,
da buena sombra y es capaz de crear un microclima de frescura y verdor en zonas
especialmente secas y áridas. Sus hojas, al caer, se descomponen y ayudan a
recuperar hasta los suelos más degradados. Su madera es de buena calidad y
puede utilizarse tanto para muebles, como para leña cuando se hacen las
necesarias podas anuales (Rodríguez, 2002).
Propiedades
bioinsecticidas del neem Desde los primeros estudios del Dr. Siddiqui en 1942,
más de 100 componentes terpenoides, la mayoría de los tetranotriterpenoides,
diterpenoides, titrerpenoides, pentanotriterpenoides, hexanotriterpenoides y
algunos compuestos no terpenoides han sido aislados de varias partes del árbol,
logrando determinarse su acción como insecticida (Saxena 1996). 10 Son de
principal interés los terpenoides, compuestos por carbono, hidrógeno y oxígeno.
La presencia del oxígeno hace esos compuestos más solubles en agua, metanol o
etanol que en hexano, gasolina u otros solventes similares.

Las plantas
tratadas con insecticidas de neem pueden ser comidas por esos insectos pero al
llegar a cierto punto de ingestión, el insecto, todavía en su etapa de larva,
empieza a comer cada vez menos, hasta que deja de comer y muere, sin alcanzar
la madurez sexual. El daño causado al cultivo por los insectos que alcanzaron a
comer, puede considerarse una inversión para ir reduciendo la plaga en
sucesivas generaciones (Martínez, 1999).
El extracto del
neem como insecticida ha sido aprobado en control de plagas en cultivos para la
obtención de alimentos. Se encontró que no es tóxico para seres humanos, animales
e insectos auxiliares, protegiendo las cosechas con más eficacia que los 200
pesticidas más usados y costosos (González, 2002). Las temperaturas parecen
jugar un papel de forma indirecta: temperaturas más altas incrementan el efecto
porque los insectos son más activos bajo estas condiciones, y el efecto anti
comida es conseguido más rápidamente que a bajas temperaturas (Martínez, 1999).
Hay que tener en cuenta el efecto que la
radiación solar produce sobre su eficacia, ya que causa una disminución sobre
su efecto anti comida, no obstante se puede evitar si se mezcla el aceite de
Neem, con aceite de angélica, ricino y cáñamo (Quarters, 1994).
Efectos del neem como
bioinsecticida
Las propiedades
del neem están basadas en el parecido que presentan sus componentes con las
hormonas reales, de tal forma que los cuerpos de los insectos absorben los
componentes del neem como si fueran hormonas reales y estas bloquean su sistema
endocrino.
El
comportamiento profundamente arraigado resultante y las aberraciones
psicológicas, dejan a los insectos tan confundidos, que no pueden reproducirse
y sus poblaciones se reducen (Ramos, 2001) Los efectos precisos de varios
extractos del neem son a veces difíciles de concretar.
La complejidad
de ingredientes del neem y sus formas de mezclarlos y de acción tan variadas,
complican en gran medida su aclaración.
Pero, a pesar
de las dudas en varios detalles, se sabe bastante bien y es de sobra conocido
que varios extractos del neem actúan en diversos insectos de diferentes maneras
(Ramos, 2001):
Destruyendo e
inhibiendo el desarrollo de huevos, larvas o crisálidas.
Bloqueando la
metamorfosis de las larvas o ninfas.
Destruyendo su
apareamiento y comunicación sexual.
Repeliendo a
las larvas y adultos.
Esterilizando
adultos.
Envenenando a
larvas y adultos.
Impidiendo su
alimentación.
Bloqueando la
habilidad para tragar (reduciendo la movilidad intestinal).
Bloqueando su
metamorfosis en varios periodos de desarrollo del insecto.
Inhibiendo la
formación de quitina (material del que se compone el esqueleto del insecto).
Impide que se
realicen las mudas, necesarias para entrar en la siguiente etapa del
desarrollo, de tal forma que actúa como regulador de crecimiento del insecto.
De todos estos
efectos, se puede decir que actualmente el poder repelente es probablemente el
efecto más débil. La actividad anticomida (aunque interesante y valiosa en gran
extremo) presenta corta vida y es variable. La más importante cualidad del
Neem, es el bloqueo en el proceso de metamorfosis de la larva (Ramos, 2001).
Para muchos
autores la mayoría de los efectos antihormonales y antialimentarios del Neem
son debido a la azadiractina. De hecho se considera que del 72 al 90 % de la
actividad biológica del Neem es debida al contenido en azadiractina(Quarters,
1994).
La azadiractina
aparece por tanto como una materia activa de origen natural que resulta
bastante eficaz; de hecho, es tan potente que una simple señal de su presencia
previene a algunos insectos de incluso tocar las plantas. El efecto residual
dura unos cinco días, aunque los efectos juvenoides, es decir sobre el
crecimiento, pierden su actividad normalmente después de uno o dos días bajo
condiciones de campo (Martínez, 1999).
La azadiractina
parece que actúa bloqueando la producción de ecdisona, de esta forma altera el
delicado equilibrio hormonal de los insectos, afectando a su metamorfosis. Las
malformaciones producidas en cualquiera de los estadíos o los daños
morfogenéticos en adultos, como alas, aparato bucal mal desarrollado entre
otros, provoca que los daños que puedan producir estos insectos se reduzcan ya
que su actividad alimenticia se ve afectada, no pueden volar, son estériles,
muriendo rápidamente
. Estos efectos
se producen de forma combinada y con diferente grado de acción, dependiendo de
la especie de insecto, de su estado de desarrollo, del proceso de extracción y
de la concentración del preparado (Quarters, 1994). Se ha probado efectiva
contra más de 175 especies, entre ellas especies pertenecientes a Blattodea,
Caelifera, Coleoptera, Dermaptera, Diptera, Ensifera, Heteroptera, Homoptera,
Hymenoptera, Isoptera, Lepidoptera, Phasmida, Phthiraptera, Siphonaptera y
Thysanoptera, ostracodos, arañas y nemátodos, especies nocivas de lombrices y
hongos, incluyendo el productor de aflatoxina, (Asperguillusflavus) (Gil, 2000).
Otras características destacables del Neem
son: difícil desarrollo de resistencia por tratarse de una mezcla de
componentes bioactivos, sistémico a través de las raíces cuando se aplican al
suelo, elevada biodegradabilidad, sobre todo por la 14 acción de la radiación
U.V., con una persistencia en campo de 4-8 días y posibilidad de sinergismo con
otros productos naturales como Bacillusthurigiensis (Martínez, 1999).
El Neem
contienen varios miles de componentes químicos, de especial interés son los terpenoides,
compuestos por C, H y O; la presencia del oxígeno hace esos compuestos más
solubles en agua, metanol o etanol que en hexano, gasolina u otros solventes
similares. Actualmente se conoce de la existencia de unos 100 terpenoides. Los
componentes limonoides (triterpenos) son los más importantes por su actividad y
su concentración en el árbol. Estos pertenecen a nueve grupos básicos:
Azadirona: Se
encuentra en el aceite que se extrae de las semillas. Amorastaitina: Aparece en
las hojas frescas del Neem.
Vepinina: En el
aceite de las semillas.
Vilasinina: En
las hojas del Neem.
Geduninina: Se
encuentra en el aceite de las semillas y de la corteza.
Nimbina: En las
hojas y las semillas.
Nimbolina.
También presente en las semillas.
Salanina: En las
hojas y semillas.
Hasta ahora, al menos nueve limonoides del
Neem han demostrado una habilidad para impedir el crecimiento en los insectos,
afectando a un número de especies que incluyen algunas de las plagas más
mortíferas para la agricultura y la salud humana.
Son los componentes azadiractina, salannina,
melantriol, y nimbina los más conocidos y por ahora al menos, parecen ser los
más significativos.
Descripción de los
insecticidas
En el presente
trabajo se quiere evaluar el efecto del bioinsecticida en el control de gusano
cogollero en cultivo de maiz.
Neem +
ajo+ortiga:
Es formulado a base de extractos de Neem, es
un ovicida y larvicida en los primeros estadíos. Produce efecto traslaminar,
controlando de esta manera el estado larvario de la mosca minadora y por sus
agentes tenso activos y alcoholes, no permite la eclosión de huevos de toda
clase de insectos y ácaros logrando a su vez un buen efecto de repelencia.
Puede usarse para control de huevos de toda clase de insectos y ácaros, ninfas,
escamas, pulgones y trips. Puede usarse en todos los cultivos de clima frio y
cálido, gramíneas, cítricos, frutales, 17ornamentales, etc. La dosis
recomendada es de un litro por 150 litros de agua.
Las cantidades varían dependiendo de las
dimensiones del terreno que haya que asperjar. (Nutrivesa, 2010).
Artesanal
Es una
formulación a base de semillas y hojas de neem, limpias y secas. Para una
hectárea se recomienda utilizar cinco kilos de semillas, que luego se envuelven
en una tela limpia y se colocan en agua. Doce horas más tarde, se escurre bien
para que suelte tanta sustancia como sea posible. En otro recipiente se diluyen
unos 100 gramos de jabón sólido del que se usa para lavar ropa, que se agrega a
ese extracto. Después, se añade agua hasta completar.
VARIABLES DE LA INVESTIGACIÓN
Variables
independientes
Dosis y épocas
de aplicación del bioinsecticida
Variables dependientes
Incidencia y
severidad del ataque de cogollero; crecimiento en altura de planta y
rendimiento en grano tierno.
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